Florida registra el mayor brote de dengue en EE.UU. en más de una década

Florida registra formalmente el mayor brote estatal de dengue en los Estados Unidos en más de una década, acumulando 252 contagios por transmisión local y cobrándose la vida de una persona en lo que va de año.

De acuerdo con el último reporte emitido este lunes, por el Departamento de Salud de Florida, la cifra de casos autóctonos se sitúa al borde de superar el récord histórico moderno del país establecido por Hawái entre 2015 y 2016 (264 infecciones), amenazando con convertirse en el peor brote documentado en el territorio continental estadounidense desde la década de 1940.

A los registros locales se le suman 245 casos importados de viajeros que contrajeron el virus fuera del territorio nacional. 

El condado de Hillsborough, cuya capital es la ciudad de Tampa, se ha consolidado como el foco principal de la crisis sanitaria al concentrar 223 de los 252 contagios locales del estado.

En esta demarcación se reportó formalmente el fallecimiento de una mujer de 80 años tras la picadura del mosquito vector. 

Ante la aceleración en el volumen de infecciones, las autoridades estatales han activado protocolos de emergencia en tres condados de la costa oeste: Hillsborough, Pasco y Pinellas.

Esta medida faculta a las brigadas de control de vectores a intensificar tareas de fumigación terrestre continuas (día y noche) para diezmar la población del mosquito transmisor.

Expertos adscritos a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que las condiciones provocadas por el calentamiento de las aguas en el Pacífico y las variaciones meteorológicas extremas están extendiendo el alcance geográfico del mosquito Aedes aegypti, permitiendo que el virus halle un entorno óptimo de reproducción en zonas templadas del sur de EE. UU. Donde antes las transmisiones eran muy limitadas.

El dengue, conocido popularmente en entornos clínicos como la “fiebre rompehuesos” debido a los dolores musculares y óseos profundos que ocasiona, no se transmite de persona a persona.

Su sintomatología principal abarca cuadros de fiebre muy alta, cefaleas intensas y sarpullidos cutáneos que pueden tardar hasta 14 días en manifestarse después del contacto con el insecto portador.