
La Academia Nacional de Medicina, bajo la vocería de Huniades Urbina, confirmó un brote de fiebre amarilla en Venezuela con 36 contagios y dos decesos, tras alertas previas de la ops en la región. Aunque el gremio médico advirtió el riesgo desde 2025, el Ministerio de Salud activó protocolos de vigilancia en 22 parroquias de Aragua, Lara, Portuguesa y Barinas.
Como medida de choque ante el asueto de Semana Santa, el ejecutivo exigirá el certificado de vacunación para ingresar a estos Estados, mientras coordina la compra de nuevos lotes de biológicos para frenar la cadena de transmisión.
El escenario es crítico debido a que la cobertura vacunal en el país apenas roza el 50 %, lejos del 95 % necesario para establecer una barrera inmunológica efectiva.
Los expertos advierten que la fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica viral transmitida por el mosquito aedes aegypti (el mismo del dengue) y el haemagogus en zonas rurales. Si bien el 80 % de los cuadros son leves, un 15 % de los pacientes desarrolla falla hepática grave e ictericia. Cabe destacar que, a diferencia de otros virus, esta vacuna brinda protección de por vida con una sola dosis, lo que facilita las jornadas de inmunización masiva.
Representantes de la academia instan a no limitar las acciones a restricciones de viaje, sino a ejecutar una campaña de vacunación nacional inmediata. Aunque Caracas no reporta casos, la movilidad interna por la temporada vacacional podría dispersar el virus si no se garantiza la aplicación de la dosis al menos 10 días antes del traslado a las zonas de riesgo.
