
El departamento del Chocó volvió a encender las alarmas en el occidente de Colombia tras registrarse un nuevo enjambre sísmico de cinco temblores consecutivos en un lapso menor a una hora.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la intensa actividad telúrica se concentró en la tarde, reportándose movimientos sucesivos en municipios como Medio San Juan y Sipí, con magnitudes que alcanzaron los 4,7 y 4,4 grados y profundidades que no superaron los 40 kilómetros.
La rapidez de los eventos generó pánico colectivo y obligó a las autoridades de gestión del riesgo a activar protocolos de monitoreo inmediato, ya que las fuertes sacudidas también fueron percibidas en departamentos vecinos como el Valle del Cauca, Antioquia y Risaralda.
Esta preocupante seguidilla de sismos ha reavivado el temor entre la población local, evocando de manera directa el recuerdo del devastador terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, el cual golpeó fuertemente a San José del Palmar dejando un trágico saldo de 335 fallecidos y casi medio millón de personas damnificadas.
Expertos del SGC explicaron que este fenómeno corresponde a una liberación focalizada de energía producto de las dinámicas tectónicas y reajustes del terreno derivados de la gran ruptura de agosto.
Aunque los geólogos aclararon que no existen fundamentos científicos para predecir un sismo de mayor magnitud de forma inminente, los organismos de socorro insisten a las comunidades en mantener la calma, repasar los planes de evacuación familiar y permanecer atentos únicamente a los canales de información oficiales del Estado ante la posibilidad de nuevas réplicas
