
El empresario venezolano Luigi Pisella proyectó que el histórico acuerdo petrolero firmado entre Venezuela y Estados Unidos reactivará de forma inmediata las industrias nacionales de la construcción y metalmecánica debido al encadenamiento productivo y el valor agregado de las nuevas inversiones.
Pisella, quien forma parte de la Comisión Especial para la Evaluación y Clasificación de Activos Públicos, aclaró que el pacto bilateral se suscribe estrictamente “como venezolanos”. El convenio consiste en una venta de crudo basada en licencias de campos estratégicos a precios internacionales de mercado.
El plan de reactivación energética contempla un esquema progresivo para optimizar las reservas de hidrocarburos con una meta de producción alcanzar 1.5 millones de barriles diarios y se esperan ver las primeras cuotas de producción física derivadas de la inversión mientras que a mediano y largo plazo es el tiempo estimado para consolidar la meta máxima de extracción y bombeo planificada.
Aunque la explotación petrolera a gran escala tomará tiempo, el impacto económico indirecto se percibirá antes. Las industrias conexas sentirán el estímulo económico gracias al arribo temprano de los fondos de inversión internacionales. La reactivación de los campos petroleros demandará de forma masiva estructuras, obras civiles y servicios técnicos especializados. La preparación de los sectores metalmecánico y de la construcción no se limitará a Caracas, sino que se extenderá por todo el territorio nacional.
