
Un fenómeno meteorológico sumamente inusual mantiene bajo constante monitoreo a los centros de alerta climática a nivel internacional. Tres potentes sistemas tropicales atraviesan en simultáneo las aguas del océano pacífico: los huracanes Lowell, Karina y la tormenta Marie.
De acuerdo con los reportes del centro nacional de huracanes de Estados Unidos, el huracán Lowell alcanzó la máxima categoría 5 en la escala saffir-simpson, seguido de cerca por Karina, de categoría 4, ubicado al este de las islas de Hawái. Mientras tanto, Marie continúa intensificándose al suroeste de la península de baja california.
Aunque los pronósticos indican que los núcleos de estas tormentas pasarán alejados de la costa sin tocar tierra directamente, sus marejadas y el peligroso oleaje ya generan avisos de precaución para la navegación y las zonas costeras de México y el archipiélago Hawaiano.
Expertos advierten que la coexistencia de múltiples ciclones de alta intensidad al mismo tiempo es un evento sumamente atípico cuyo precedente más claro data del año 2015. El verdadero motor de esta inusual actividad es la consolidación de un episodio “Super Niño”, el cual ha elevado las temperaturas marinas de forma drástica: en la superficie se registran valores hasta 2,6 °c por encima de lo normal, mientras que bajo la superficie la acumulación de calor supera la media habitual en más de 8 °c.
Ante este crítico escenario, la organización meteorológica mundial y la ONU han emitido alertas globales. La OMM confirmó que este impacto se extenderá al menos hasta febrero de 2027, alterando los patrones de lluvia y provocando severas sequías agrícolas en Centroamérica, déficits en los monzones de la India y lluvias torrenciales en otras regiones, lo que amenaza con encarecer la producción de alimentos y desestabilizar aún más la economía global.
