
Como cada 8 de septiembre los habitantes del pueblo oriental se viste de oración para conmemorar en esta ocasión los 115 años de la coronación canónica de la Santísima Virgen del Valle, aunque este año el ambiente en el Valle del Espíritu Santo es distinto porque el fervor popular se transforma en respeto ante el duelo que embarga al país.
El monseñor Fernando Castro Aguayo, obispo de la Diócesis de Margarita, llamó a mantener el apoyo a los afectados por la tragedia, en especial a los del estado La Guaira.
“No habrá fiesta, no habrá rumba, lo que va a haber festejos religiosos para honrar a la Madre de Dios y para honrar a tantos hombres y mujeres, jóvenes y niños que sufren las consecuencias del terremoto del pasado 24 de junio”.
