
Irán lanzó una oleada de ciberataques contra infraestructuras críticas de energía y telecomunicaciones de Estados Unidos en las últimas semanas, aunque los intentos no han tenido éxito ni han prosperado hasta el momento.
Según un reporte, los hackers se centraron en comprometer sistemas automatizados conectados a Internet para desestabilizar sectores clave
El grupo de hackers APT Iran (vinculado por investigadores de seguridad con la Guardia Revolucionaria de Irán) había publicado una advertencia en Telegram adelantando que la nación norteamericana presenciaría “eventos inesperados y críticos” en sus industrias de energía, agua y telecomunicaciones. Los atacantes alegaron que estas acciones digitales son una represalia directa ante la negativa del Gobierno estadounidense de frenar sus propias operaciones militares y cibernéticas contra objetivos iraníes.
Esta ofensiva digital coincide con el aumento de la tensión bélica real, luego de que Estados Unidos bombardeara posiciones iraníes en el estrecho de Ormuz para despejar rutas marítimas, provocando respuestas simétricas contra bases estadounidenses en Medio Oriente.
Aunque los últimos intentos en redes eléctricas y de comunicaciones fallaron, las agencias de inteligencia mantienen una alerta elevada debido a incidentes similares ocurridos este año. El FBI investiga una campaña cibernética ejecutada entre junio y julio que apuntó a los sistemas de agua potable en al menos siete estados (incluyendo Minnesota y Michigan), obligando a algunas plantas a operar de forma manual. Hackers iraníes también fueron señalados por intrusiones en los medidores automáticos de tanques de combustible de gasolineras de EE.UU. y por el robo de datos en el sistema de transporte público de Los Ángeles.
Ante la vulnerabilidad de estos sistemas, la Agencia de Ciberseguridad e Infraestructura (CISA) instó a todas las organizaciones de infraestructura crítica a blindar sus defensas, advirtiendo que los grupos hostiles están utilizando herramientas avanzadas y scripts generados con inteligencia artificial para explotar debilidades en controladores lógicos programables (PLC).
