
El Gobierno de Nepal y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) acordaron lanzar un llamado humanitario de emergencia de cuatro meses para recaudar fondos internacionales destinados a mitigar los devastadores efectos de la masiva riada ocurrida la semana pasada.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, informó este martes que el mecanismo coordinado junto a la directora de la oficina del organismo en el país asiático, Lila Pieters Yahia, se hará efectivo el próximo viernes.
El desastre natural, originado por el colapso de una masa de hielo glaciar en la frontera con el Tíbet, acumula más de 1.003 muertos y 4.462 personas desaparecidas. El flujo logístico de ayuda se encuentra gravemente comprometido debido a que la corriente destruyó más de 40 puentes y cortó múltiples tramos de la carretera principal. Las poblaciones más remotas e incomunicadas dependen exclusivamente de los helicópteros del ejército nepalí para el abastecimiento básico y de agua potable.
Se priorizará la atención en los refugios superpoblados, la purificación de agua contaminada y la reparación de instalaciones sanitarias. Evaluaciones preliminares del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculan que la riada depositó al menos 2.200 millones de toneladas de sedimentos y lodo en la zona. La ONU activará mesas técnicas sectoriales especializadas en salud, vivienda temporal, nutrición y protección socioemocional a corto plazo.
