
El Ministerio de Recursos Hídricos de China alertó sobre el riesgo latente de que se formen nuevas represas naturales en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet. La advertencia ocurre tras la devastadora riada que ha dejado más de mil muertos y miles de desaparecidos en ambos lados de la frontera.
Las imágenes de satélite detectaron pequeños pero continuos desprendimientos de tierra en ambas laderas del cauce del río. Aunque el flujo del agua avanza temporalmente con normalidad, la inestabilidad de las montañas amenaza con provocar nuevos bloqueos masivos del río.
Las autoridades mantienen vigilancia estricta sobre la zona alta de Nepal donde se originó el desastre. El cráter de impacto inicial ya se drenó, pero los glaciares circundantes todavía exhiben fallas estructurales y peligro de nuevos colapsos.
Evolución de las Primeras Represas Naturales
- Primera acumulación: Llegó a retener 2,2 millones de metros cúbicos de agua, interrumpiendo las labores de rescate ante el temor de un estallido súbito. Los expertos confirmaron que ya desaguó por completo y está bajo control.
- Segunda acumulación: Se generó debido a un corrimiento de tierra posterior localizado a 2,8 kilómetros aguas abajo, forzando la evacuación preventiva de los rescatistas antes de empezar a liberar su caudal de forma gradual.
Las cuadrillas de ingeniería intentan abrir a contrarreloj el paso fronterizo internacional de Gyirong, el cual fue borrado por el lodo y mantiene todavía unos 800 metros de carretera bloqueados o inexistentes. Las investigaciones preliminares asocian el origen de la riada al colapso de una gran masa de hielo de un glaciar en Nepal. Los organismos oficiales registran 987 fallecidos en Nepal y 16 en el Tíbet, mientras que la cifra combinada de desaparecidos roza las 4.460 personas
