
Este domingo, la NASA marcó un hito histórico al lanzar con éxito el telescopio espacial Nancy Grace Roman, un revolucionario observatorio panorámico que tiene la misión principal de confeccionar un inédito “Atlas del Universo” en tres dimensiones. El despegue se efectuó a bordo de un potente cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.
A diferencia de los telescopios James Webb o Hubble, que se enfocan en estudiar con extrema profundidad objetivos pequeños y específicos, el telescopio Roman funcionará como un poderoso lente gran angular del cosmos.
El desarrollo del observatorio tomó más de una década y costó más de 4.000 millones de dólares. Cuenta con un campo de visión 100 veces mayor que el del Hubble. Mapeará en solo 63 días lo que al Hubble le tomaría unos 85 años completar. Generará unos masivos 11 terabytes de datos diarios, los cuales se alojarán de forma abierta en la nube a través de la plataforma Roman Nexus. Y Tardará unos 100 días en viajar los 1,6 millones de kilómetros que nos separan del punto de Lagrange L2, una zona con estabilidad gravitacional donde también opera el James Webb.
El telescopio operará durante una misión inicial de cinco años (con capacidad de extenderse a diez) apuntando a responder enigmas fundamentales de la astrofísica:
Materia y Energía Oscura: Cartografiará más de 2.000 millones de galaxias para entender cómo la gravedad y la aceleración cósmica han moldeado las estructuras del universo a lo largo del tiempo, poniendo a prueba el “modelo estándar” de la física actual.
Censo de Exoplanetas: Se prevé que identifique miles de nuevos mundos lejanos (estimaciones apuntan a más de 100.000 candidatos) utilizando métodos avanzados de detección.
Física Extrema: Gracias a su Instrumento Coronagráfico (CGI), que bloquea selectivamente el brillo de las estrellas, capturará imágenes directas de planetas ocultos, agujeros negros aislados y estrellas de neutrones.
Se espera que las primeras imágenes científicas oficiales y los primeros mapas comiencen a procesarse y publicarse a principios de 2027, abriendo una nueva era de descubrimientos astronómicos colaborativos.
