
El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella radicó ante el Congreso un nuevo proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por un monto de 634,9 billones de pesos (unos 200.623 millones de dólares). Esta cifra representa un incremento de casi el 10% (58 billones de pesos adicionales) frente al borrador original de 575,6 billones presentado por la administración anterior de Gustavo Petro.
La reformulación radical de las cuentas fiscales responde a la necesidad urgente de financiar la reconstrucción tras el devastador terremoto del pasado 10 de agosto y sincerar deudas heredadas.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, calificó la propuesta como el “Presupuesto de la Verdad”, justificando la ampliación de recursos bajo dos premisas críticas:
- El impacto del terremoto: El sismo con epicentro en San José del Palmar (Chocó) dejó al menos 331 fallecidos y más de 221.000 viviendas afectadas o destruidas. El costo total de la reconstrucción en el occidente del país se estima preliminarmente entre el 1% y el 3% del PIB (entre 30 y 40 billones de pesos).
- Corrección de partidas desfinanciadas: El nuevo Ejecutivo denunció que el plan previo distorsionaba las variables macroeconómicas y omitía gastos obligatorios. Por ello, se inyectaron 8 billones de pesos para pensiones, 5,8 billones para subsidios, 4 billones para el sector salud y 9,6 billones destinados al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
La estructura del nuevo proyecto de ley fiscal asigna los recursos de la siguiente manera:
- Funcionamiento del Estado: 62% del total de los recursos.
- Servicio de la deuda pública: 24% del presupuesto (registrando un incremento del 50% frente a 2026 debido a la crisis de liquidez y compromisos acumulados).
- Inversión pública: 14% restante (equivalente a unos 86 billones de pesos).
El ajuste presupuestario se produce en medio de un panorama fiscal complejo. El gobierno actual asumió sus funciones con un déficit fiscal del 6,4% del PIB y una deuda pública récord que alcanza el 60,5% del producto interno bruto. Además del plan de reconstrucción por el sismo, el presupuesto contempla el inicio financiero del programa de gobierno “La Patria Milagro 2026-2030”.
Pese al abultado incremento, el Ministerio de Hacienda descartó una reforma tributaria o el aumento de impuestos para costear la emergencia, asegurando que los fondos provendrán de recortes a la burocracia estatal y esquemas de austeridad interna. El proyecto de ley pasa ahora a discusión formal en las comisiones económicas conjuntas del Senado y la Cámara de Representantes.
