El presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC), Gustavo García Carrasquero, estimó que el proceso integral para retirar y procesar los escombros dejados por el doble terremoto del pasado 24 de junio demorará aproximadamente 260 días, lo que equivale a un año de labores continuas.
Esta proyección contempla tanto el despeje de las estructuras colapsadas como la demolición controlada de las edificaciones que quedaron completamente inhabitables tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.
El plan de limpieza y tratamiento ambiental se ejecuta bajo un esquema técnico organizado para mitigar pasivos contaminantes:
- Gestión del Proyecto: Las labores son dirigidas por el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Ecosocialismo, contando con la asesoría directa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
- Puntos de Acopio: Se habilitaron 14 Centros de Distribución Temporal (CDT), concentrados principalmente en el estado La Guaira, la región más afectada por el desastre natural.
- Avance de Recolección: Las autoridades confirmaron que el Estado venezolano ya ha removido 2,1 millones de toneladas de residuos a nivel nacional.
Lejos de simplemente desechar los restos, el gremio y las autoridades aplican un enfoque de economía circular y evaluación científica.
Paralelamente al traslado, diversas universidades nacionales efectúan estudios de ingeniería forense en laboratorios para determinar con exactitud las causas del colapso de las edificaciones.
Los materiales recolectados (concreto, acero, madera y plástico) pasan por máquinas especiales de molienda para reducir su volumen en un 80%. Posteriormente, se destinarán a la fabricación de adoquines, ladrillos de arcilla, alfarería y mobiliario urbano.
El sector construcción enfatizó que para reiniciar proyectos habitacionales seguros en las zonas impactadas, será indispensable esperar los informes del suelo y profundizar los pilotes y fundaciones, una medida que elevará los costos de construcción por metro cuadrado.
