
El fenómeno El Niño posee una naturaleza predictiva que diferencia sus riesgos de otros eventos meteorológicos súbitos, permitiendo mitigar sus impactos mediante planes de contingencia anticipados, según explicó el doctor en ecología del desarrollo humano, Heryck Rangel.
Esta previsibilidad científica facilita el diseño y ejecución de estrategias preventivas enfocadas en el ahorro y resguardo de recursos antes de que los efectos climáticos se intensifiquen.
Entre las implicaciones está la mitigación a tiempo, A diferencia de los sismos u otras tormentas rápidas, el calentamiento de las aguas del Pacífico avisa con meses de antelación.
Esto permite activar planes gubernamentales de ahorro energético y de agua.
De igual forma, el desfase temporal, Los efectos directos de El Niño no se sienten de manera inmediata.
En Venezuela, existe un desfase habitual de tres a cinco meses desde su declaración oficial en el océano Pacífico hasta su impacto territorial directo.
Y la Protección productiva pues permite que el sector agrícola ajuste los ciclos de siembra y que los administradores públicos gestionen las represas para asegurar niveles óptimos en los embalses ante la disminución de lluvias
El análisis de Rangel coincide con las alertas del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) y del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), organismos que monitorean una variante de fuerte intensidad denominada Súper Niño.
Se proyecta que el fenómeno intensifique su fuerza entre septiembre y octubre de 2026, alcanzando su fase más severa hacia el cierre del año.
Provocará un incremento marcado de las temperaturas de la atmósfera y una reducción en el volumen acumulado de las precipitaciones habituales.
Los modelos estadísticos mundiales estiman que las anomalías climáticas y el estrés hídrico se prolonguen durante el resto de 2026 y se extiendan hasta el primer trimestre de 2027.
La sequedad de la vegetación eleva el peligro de incendios forestales, lo que requiere un monitoreo continuo de las áreas verdes y cuencas hidrográficas del país.
