
Indonesia conmemora su 81º aniversario de independencia en medio de una tragedia natural, tras un potente terremoto de magnitud 7,7 que ha dejado al menos 54 fallecidos y decenas de desaparecidos en la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
El fenómeno geológico provocó el colapso de 1.300 viviendas y ha obligado a más de 5.000 personas a refugiarse en albergues temporales, mientras los equipos de rescate centran sus esfuerzos en localizar sobrevivientes atrapados entre los escombros de las zonas más afectadas.
Ante la devastación, las autoridades declararon el estado de emergencia por 14 días para facilitar las labores de asistencia, a pesar del despliegue de miles de efectivos de seguridad y el envío de toneladas de suministros, las dificultades logísticas y los bloqueos en las carreteras han ralentizado la llegada de ayuda humanitaria a las comunidades aisladas.
Este desastre revive el temor en el archipiélago, cuya ubicación en el “cinturón de fuego del pacífico” lo hace históricamente vulnerable a eventos sísmicos de gran magnitud.
