
El Ministerio de Gestión de Emergencias de China desplegó 13 equipos de drenaje de emergencia en la ciudad de Zhoukou, ubicada en la provincia central de Henan, con el objetivo de mitigar las graves inundaciones urbanas provocadas por los remanentes del tifón Dolphin.
Las unidades especializadas provienen de diversas provincias, entre ellas Shaanxi, Jiangsu, Anhui, Shandong y Hunan, y comenzaron a operar de manera coordinada en las zonas afectadas para controlar los niveles de agua acumulada.
Los equipos técnicos disponen de una capacidad de achique combinada de aproximadamente 220.000 metros cúbicos por hora, una infraestructura clave para drenar el agua que en varios sectores alcanza la altura de las rodillas de los operarios.
Las intensas precipitaciones de este sistema meteorológico —el decimotercero de la temporada en el país— colapsaron los sistemas locales tras provocar previamente el desborde y una brecha de 117 metros en un dique del río Jialu, el cual logró ser sellado por las cuadrillas de rescate.
Ante la persistencia de los riesgos y los altos niveles fluviales, el Gobierno de Pekín reforzó la asistencia mediante la distribución coordinada de 25.000 artículos de socorro que incluyen camas plegables, mantas y kits familiares de emergencia. Asimismo, el presidente Xi Jinping urgió a las administraciones locales a optimizar los sistemas de monitoreo y subsanar de forma prioritaria las deficiencias estructurales en las infraestructuras de drenaje para proteger la vida de los habitantes.
