
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMEH), en coordinación con el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, activó un plan de vigilancia ambiental permanente en todo el territorio nacional tras la consolidación del fenómeno climatológico “El Niño”.
Los modelos científicos de medición advierten que este evento meteorológico alcanzará su categoría de “fuerte” en las próximas semanas, lo que desencadenará un marcado déficit de precipitaciones y un aumento drástico en los registros térmicos habituales de la geografía venezolana.
Los efectos más agudos de esta onda de calor y sequía moderada se esperan formalmente entre los meses de agosto y septiembre de este año 2026. El monitoreo técnico satelital,anunciado de manera oficial este lunes, abarca las nueve regiones estratégicas de Venezuela, prestando especial atención a las zonas llaneras, occidentales y a la región de Guayana, donde los acumulados de agua caída se ubicarán notablemente por debajo de los promedios históricos.
Esta alteración ambiental obedece al calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Océano Pacífico tropical, validado internacionalmente por la Oficina Administración Oceánica y Atmosférica. De acuerdo con las declaraciones del Ministerio de Ecosocialismo (MINEC), si bien el evento será intenso, se descarta un escenario de sequía extrema.
