
La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó de manera categórica la postura del Estado venezolano de no reconocer la jurisdicción ni el futuro veredicto de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en relación con la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba, territorio históricamente reclamado por la nación.
Durante su pronunciamiento enfatizó que Venezuela mantiene una posición histórica, civil y militar de desconocimiento hacia el tribunal de La Haya para resolver esta disputa bilateral. Rodríguez argumentó que la CIJ carece de legitimidad para emitir una sentencia vinculante en este caso, debido a que el país nunca ha dado su consentimiento voluntario para someter su soberanía territorial a dicha instancia jurídica internacional.
