
El Gobierno de Venezuela oficializó este sábado la firma de un acuerdo con la compañía energética IMPSA con el objetivo de finalizar las obras de la Central Hidroeléctrica Tocoma.
Esta infraestructura, situada sobre el río Caroní en la región sur del país, representa uno de los proyectos de desarrollo eléctrico de mayor relevancia para la nación.
De acuerdo con la información suministrada por el Ejecutivo venezolano, el convenio tiene como propósito reactivar y concluir una obra que ha permanecido paralizada durante varios años.
Las autoridades consideran que la culminación de Tocoma es un paso estratégico indispensable para robustecer el sistema eléctrico nacional, dado que la central integra el complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní, una de las principales fuentes energéticas operadas por la estatal Corpoelec.
Esta alianza se produce poco después de que los portavoces de IMPSA ratificaran el progreso en las conversaciones con Corpoelec.
Previo a la firma, la empresa energética había manifestado la existencia de consensos en la mayor parte de las variables técnicas y financieras requeridas para reanudar las labores pendientes en el sector hidroeléctrico.
En su diseño original, la central Tocoma fue planificada para consolidarse como una de las plantas hidroeléctricas más grandes de América Latina.
Su proyección contempla una capacidad de generación superior a los 2.000 megavatios para el sistema venezolano, una vez que la totalidad de sus unidades de producción se encuentren plenamente operativas.
