
Cuando pensamos en inteligencia artificial y robótica, solemos imaginar máquinas frías, calculadoras y, en ocasiones, hasta intimidantes, diseñadas exclusivamente para la eficiencia industrial. Sin embargo, la próxima frontera tecnológica no busca que los robots sean más fuertes, sino más humanos.
Hoy le presentamos a un peculiar asistente mecánico que está cambiando las reglas del juego al demostrar que, con un par de antenas y la programación correcta, las máquinas también pueden ser entrañables. Su nombre es Reachy, y es la creación estrella de la empresa Francesa Pollen Robotics.
A simple vista, parece un maniquí futurista compuesto por un torso, dos brazos articulados y una cabeza bastante particular. Pero lo que lo hace verdaderamente revolucionario no son sus motores, sino su diseño expresivo.
Los ingenieros omitieron intencionalmente la creación de un rostro humano realista que suele causar rechazo visual y en su lugar, lo dotaron de dos antenas motorizadas que actúan como “orejas” o “cejas” permitiéndole expresar curiosidad, alegría, duda o tristeza a través de un lenguaje corporal sutil.
Esta empatía artificial tiene un propósito profundamente práctico y noble. Reachy ha sido diseñado específicamente para el sector salud y la asistencia en el hogar. Actualmente, se realizan pruebas en hospitales y centros de cuidado para adultos mayores, donde el robot no solo asiste entregando medicamentos, sirviendo bebidas o manipulando objetos cotidianos, sino que brinda compañía y entretenimiento interactivo, ayudando a reducir los niveles de ansiedad y soledad en pacientes vulnerables.
