
Ante la confirmación de un caso de fiebre amarilla en el estado Monagas, las autoridades sanitarias en el oriente de Venezuela mantienen un estricto cerco epidemiológico.
Debido a la alta movilidad entre las entidades orientales, los especialistas hacen un llamado urgente a la población para reforzar la prevención y evitar riesgos mayores.
El pediatra infectólogo Juan Carlos Borboa advirtió sobre la letalidad de este virus, señalando que, al alcanzar la fase tóxica, hasta el 50% de los pacientes pueden sufrir complicaciones graves o fatales.
Por ello, enfatizó que mantener el esquema de vacunación al día es la herramienta más eficaz de protección.
Por su parte, el médico pediatra José Astor recordó que síntomas como dolores de cabeza, mialgias, vómitos y dolor abdominal no deben ser ignorados.
El especialista advirtió que la automedicación es peligrosa, pues puede enmascarar el cuadro clínico y derivar en daños severos a nivel hepático, renal y cardiovascular.
Ante cualquier síntoma, la recomendación es acudir de inmediato al centro de salud más cercano.
