
El programa, bautizado Water Forward, tiene como objetivo “ampliar los servicios de abastecimiento de agua fiable y reforzar los sistemas frente a sequías e inundaciones”.
La entidad adelantó que sus propios fondos y asesoramiento técnico conseguirán mejorar el suministro de agua a unos 400 millones de personas para 2030, y que el resto provendría de socios.
La mitad de la población mundial, unos 4.000 millones de personas, sufren escasez de agua, debido en parte a “políticas poco claras, regulaciones débiles y servicios públicos financieramente insostenibles que han ralentizado el progreso y disuadido la inversión”, señaló el Banco.
