
Una masiva nube de polvo del Sahara cubre España, Portugal y Francia, elevando los niveles de contaminación a rangos peligrosos. El servicio Copernicus advierte que la concentración de partículas pm10 ha disparado la toxicidad del aire, superando los límites de seguridad de la OMS. El fenómeno, visible por cielos anaranjados y calima, se desplazará en las próximas horas hacia el Reino Unido y Escandinavia.
Las autoridades sanitarias emitieron una alerta roja para grupos vulnerables, especialmente niños y ancianos, debido al riesgo de irritación respiratoria y asma. Recomiendan evitar el ejercicio al aire libre y advierten que estas partículas minerales son lo suficientemente pequeñas para penetrar en los pulmones. En ciudades con alta polución previa, el cóctel de polvo y gases industriales agrava seriamente el pronóstico de salud pública.
Aunque el paisaje resulta espectacular, los científicos mantienen la cautela sobre el vínculo directo con el cambio climático debido a la falta de datos históricos. Se espera que el episodio persista el resto de la semana, dejando lluvias de barro y depósitos de arena en vehículos y paneles solares.
La recomendación oficial es clara: reducir la exposición y postergar actividades físicas intensas hasta que la nube se disipe.
