
La manufactura privada venezolana cerró el cuarto trimestre de 2025 con un crecimiento interanual de 9,5 %, impulsado por un mes de diciembre particularmente dinámico, que registró un salto de 17,5 % en el volumen de producción.
Aunque el desempeño anualizado cerró con una expansión de 5,4 %, por debajo del 16,1 % alcanzado en 2024, el sector mantiene una tendencia positiva que confirma su resiliencia y capacidad de adaptación.
El presidente de Conindustria, Tito López, destacó que estos resultados “son la demostración clara de que la industria venezolana sigue de pie, invirtiendo, produciendo y generando empleo, aún en medio de restricciones que en cualquier otro país habrían paralizado al aparato productivo”.
Afirmó que a pesar de los distintos escenarios, la industria logró cerrar el año con un Índice de Confianza Industrial (ICI) de 8 %, sustentado en una mejor cartera de pedidos y una gestión más eficiente de inventarios.
“Si con todas estas limitaciones la manufactura está creciendo, imagínense por un instante cómo sería esta historia si en Venezuela estas restricciones ya estuviesen subsanadas. El potencial de expansión es enorme y está allí, esperando condiciones mínimas para desplegarse”, expresó el representante de los industriales.
