
La deforestación en la amazonía brasileña ha caído un 8,7 % en 2025 respecto al año anterior y se sitúa en su menor nivel desde 2017, según datos preliminares divulgados por el gobierno de Brasil.
Se trata de la tercera reducción consecutiva desde 2023, cuando inició su mandato el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, que se ha puesto como objetivo eliminar completamente la deforestación en el mayor bosque tropical del planeta.
En ese sentido, el área afectada por la tala en 2025 supone una disminución del 63 % en relación con los 10.278 kilómetros cuadrados registrados en el último año del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), caracterizado por la aplicación de la legislación ambiental.
El gobierno brasileño ha atribuido el freno de la deforestación al aumento de las acciones de fiscalización, así como a la aplicación de multas y retenciones a los responsables.
Además, se han creado nuevas áreas naturales protegidas y demarcado tierras indígenas en la Amazonía.
