
Maximiliano Pérez, coordinador nacional de la asociación, destacó que los caficultores han tenido que dejar abandonadas sus fincas y dejar de lado la producción debido a que no cuentan con recursos para cubrir los costos de fertilizantes y el combustible que usan para su traslado y para las maquinarias agrícolas.
“Pulverizaron la producción de café en el país porque un productor no puede estar pendiente de sus siembras si no tiene cómo trasladarse hasta ellas, a cuyo problema se suma que la mayoría de las maquinarias usan gasolina y no somos priorizados para surtir”, aseveró Pérez.
